En octubre el sector volvió a caer y acumula niveles de actividad que recuerdan a 2024, uno de los peores años productivos. La apertura importadora y la falta de política industrial profundizan la crisis.
La industria metalúrgica volvió a mostrar números negativos en octubre y se consolidó como uno de los sectores más golpeados del panorama industrial argentino. Según datos del Departamento de Estudios Económicos de ADIMRA, la actividad cayó 4,6% interanual y apenas creció 0,3% respecto de septiembre.
En lo que va del año, el sector acumula un crecimiento mínimo del 0,1%, aunque continúa 17,7% por debajo de los niveles alcanzados a mediados de 2023. La Utilización de la Capacidad Instalada acompañó el retroceso: cayó 6% interanual y volvió a niveles similares a los de marzo-junio de 2020, uno de los peores momentos de actividad industrial reciente.
La mayoría de los rubros mostró caídas interanuales. La Fundición encabeza los retrocesos con -12,7%, seguida por Bienes de Capital (-3,9%) y Autopartes (-2,5%). Otros segmentos tampoco escaparon a la tendencia negativa: Equipos y Aparatos Eléctricos (-8,6%), Equipamiento Médico (-3,7%) y Otros Productos de Metal (-2,8%).
Incluso los sectores que habían traccionado en el primer semestre están perdiendo fuerza. Maquinaria Agrícola marcó -0,8%, mientras que Carrocerías y Remolques logró un leve 2,6%, aunque con señales claras de desaceleración.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que la situación es crítica: “La industria metalúrgica atraviesa un momento muy complejo, con niveles de actividad excepcionalmente bajos, similares a los de un año pésimo como 2024, y con importaciones que crecieron alrededor del 70% interanual”. También reclamó una política industrial “seria” y sostuvo que sin producción nacional “se debilita el empleo, el consumo y el desarrollo de las comunidades”.
El empleo del sector también retrocedió: cayó 2,9% interanual y 0,1% respecto de septiembre. Las expectativas empresarias tampoco son alentadoras: el 67,4% prevé que su producción se mantenga igual o disminuya, y el 83,3% no espera aumentar su plantilla en los próximos meses.
La mayoría de las provincias mostraron caídas: Buenos Aires encabezó los retrocesos con -7,7%, seguida por Mendoza (-4,4%), Córdoba (-3,7%) y Santa Fe (-2,2%). Entre Ríos fue la excepción, con un mínimo repunte del 0,5%.
Mientras la producción cae, las importaciones siguen creciendo. En septiembre alcanzaron los US$ 2.717 millones, un aumento interanual del 18,7% en dólares y del 42,6% en toneladas. En contraste, las exportaciones metalúrgicas cayeron 5,7%, totalizando US$ 416 millones.
La combinación de recesión interna, apertura importadora y ausencia de políticas de estímulo consolida un escenario adverso para el sector metalúrgico, que sigue recogiendo los costos de un modelo que relegó a la industria nacional.